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Paula Pinzón

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Spin.me.Green trae los beneficios y secretos que oculta el mar a la mano de tu casa. El fitoplancton, nombre que se le determina al conjunto de todas las especies y clases de microalgas en el océano, son responsables de más de la mitad del oxígeno de la tierra: tomando el dióxido de carbono en el aire y expulsando oxígeno. Se alimentan por medio de la fotosíntesis produciendo azúcares, minerales y proteínas. Son además la base de la cadena alimenticia marina, alimentando a miles de millones de animales en el océano entre ellos alimentando al mamífero más grande de los tiempos, la ballena azul, dándole toda la energía necesaria para sobrevivir en invierno. Las microalgas generan comida del más pequeño del océano hasta el más grande, incluyendo a los humanos como beneficiarios gracias al festín que se genera.

Haciendo una exhaustiva investigación llegué a encontrar el verdadero secreto del fitoplancton analizando todas sus increíbles propiedades. Empecé a plantearme la idea de traer estos beneficios al ser humano, tratando de explotar de la mejor manera una de sus grandes propiedades como recurso de alimentación. La espirulina es una de las tantas especies de fitoplancton; es rica en minerales, proteínas, nutrientes, grasas y vitaminas, más que cualquier otra comida que hoy en día está en el mercado. Una comida que puede beneficiar al humano en mente y cuerpo. La espirulina brinda salud y soluciones a enfermedades, además de tener todo lo necesario que el cuerpo necesita en tan solo una cucharadita.

El dispensador de espirulina nace a raíz de la posibilidad de cultivar y cosechar el alga fresca en tu propia casa, siendo un cultivo cíclico autosostenible y autosuficiente. No es sólo un dispensador de una súper comida, sino también de salud, nutrición y belleza. Aún más importante: puede ayudar al más necesitado. “Actuar localmente y pensar globalmente” es plantear en un futuro de cultivos en comunidades de bajo recursos que sufren de hambre y desnutrición. Un niño, comiendo una pequeña porción de espirulina durante seis semanas, puede recuperarse del todo. Por lo tanto, se trata de un cultivo donde una comunidad entera puede alimentarse y recibir todos los nutrientes, vitaminas, proteínas y minerales que el cuerpo necesita para crecer, sanar y estar saludable.